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Ancestro genético vinculado a un mayor riesgo de depresión en Centroamericanos, Amish y Judíos Ashkenazíes

Por LUCIENNE RONCO, PhD, escritora invitada
See in English, Gene ancestry linked to increased depression risk in Central Americans, Amish and Ashkenazi Jews

Las variantes de un gen conocido como MTHFR pueden aumentar el riesgo de depresión, ansiedad y problemas cognitivos. La buena noticia es que existe una prueba y un posible tratamiento. Image credit: Canva stock.

La investigación genética sugiere que nuestra ascendencia puede desempeñar un papel significativo en la determinación del riesgo de desarrollar depresión, con variantes genéticas específicas asociadas a vulnerabilidades de salud mental en ciertas poblaciones.

Se ha identificado que un gen conocido como MTHFR (metilentetrahidrofolato reductasa) es un factor clave que afecta la química cerebral. Determinadas variantes de este gen, transmitidas de generación en generación, pueden dificultar la capacidad del cuerpo para producir sustancias químicas esenciales en el cerebro, lo que incrementa el riesgo de depresión, ansiedad y problemas cognitivos.

Las personas con vínculos ancestrales de pueblos indígenas de América —incluyendo poblaciones de América del Norte y Central como México y Guatemala—, así como ciertos grupos europeos como los Amish y los judíos ashkenazíes, pueden tener mayor probabilidad de heredar estas variantes genéticas.

El problema radica en la función de la proteína MTHFR, que ayuda a convertir el folato (una forma de vitamina B) en L-metilfolato (LMF). El LMF es necesario para la producción de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, sustancias clave que regulan el ánimo, la concentración y la energía. Cuando la actividad del MTHFR se reduce debido a variantes genéticas, el descenso resultante de LMF puede causar un desequilibrio químico que contribuye a los trastornos de salud mental.

Niveles bajos de serotonina están fuertemente asociados con la depresión. Si el cuerpo no puede producir L-metilfolato de manera eficiente, esto puede perjudicar la producción y regulación de serotonina.

La depresión vinculada a variantes del gen MTHFR puede presentarse de manera diferente a lo largo de la vida. En niños, podría manifestarse como irritabilidad o agresión. En adolescentes, puede aparecer como retraimiento o tristeza. En adultos, suele afectar la energía, el apetito y el bienestar emocional general.

Existen tratamientos

Es importante resaltar que este tipo de depresión puede no responder a los medicamentos antidepresivos habituales. Sin embargo, hay noticias prometedoras: una prueba genética sencilla puede identificar la actividad del gen MTHFR. Si se detecta que una persona tiene la variante de baja actividad, puede beneficiarse de tomar suplementos de L-metilfolato, que ayudan directamente a la producción de serotonina y dopamina, incluso si existe una variante de baja actividad del MTHFR.

No todas las personas con una variante de MTHFR experimentarán depresión. El papel del gen en la salud mental es complejo, pero en casos donde la depresión es resistente al tratamiento, analizar el MTHFR puede brindar nuevas respuestas y esperanza.

A medida que aumenta la concienciación, los proveedores de salud animan a los pacientes con depresión resistente al tratamiento a hablar con sus médicos sobre el posible papel de la genética y el poder de la medicina personalizada.

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Lucienne Ronco, PhD, es una científica con décadas de experiencia en ciencia traslacional, descubrimiento de fármacos, biotecnología y farmacéutica. Obtuvo su doctorado en química biológica en UCLA y realizó un postdoctorado en oncología viral e inflamación en la Facultad de Medicina de Harvard. Actualmente es directora científica de la FSHD Society. Consulta su perfil en LinkedIn para más información.